Gradas acoplables a cualquier recinto, en las que los espectadores pueden estar cómodamente sentados disfrutando del festejo, mientras que los más osados pueden permanecer abajo protegidos por los barrotes.

Su versatilidad en cuanto a medidas las hace muy atractivas para  su instalación en plazas y calles de poblaciones con perímetros irregulares para acotar los recintos taurinos.